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En el edén con las aves del paraíso


RAJA AMPAT, SITUADO EN EL ESTE DE INDONESIA, ES UN VERDADERO DESTINO DE ENSUEÑO. ESTE ARCHIPIÉLAGO, COMPUESTO POR MÁS DE 1500 ISLAS Y SITUADO EN EL CORAZÓN DEL TRIÁNGULO DE CORAL, ES UNA DE LAS REGIONES CON MAYOR BIODIVERSIDAD DEL PLANETA. EN ESTE ESPECTACULAR HÁBITAT MARINO, ENORMEMENTE DIVERSO, HAY MUCHAS MARAVILLAS POR DESCUBRIR. CUANDO APARTE SU MIRADA DE LA BELLEZA DEL MUNDO SUBMARINO Y LA LEVANTE HACIA EL CIELO, TAMBIÉN SE QUEDARÁ SIN PALABRAS POR LA GRAN ABUNDANCIA DE DIFERENTES ESPECIES DE AVES.

 

Prepararse para su viaje

El viaje para llegar a Sorong a través de Yakarta o Singapur es largo y cansado. Después, necesitará desplazarse en ferri o en una lancha motora para llegar a la capital, Waisai, o a una de sus numerosas islas. Es cierto que Raja Ampat no se puede considerar un destino barato. También es cierto que cuenta con pocos complejos hoteleros, relativamente caros, a menos que opte por un modesto alojamiento, en familias locales. Es una manera fantástica de conocer el país y sus gentes. Asimismo, es buena idea mejorar su forma física antes de embarcarse en un viaje a Raja Ampat para disfrutar de la naturaleza o para observar aves. Los desplazamientos por la jungla pueden ser duros a nivel físico y llevarle hasta el límite. Una vez que haya gestionado estas cuestiones prácticas, ya puede disfrutar al máximo de su viaje al paraíso, gracias a su maravillosa fauna y flora, y a unas aves únicas.

El nombre de Raja Ampat se puede traducir como “cuatro reyes” y hace referencia a las cuatro islas principales (Misool, Salawati, Batanta y Waigeo). Gam, Kri, y Kofiau son otras islas que también vale la pena visitar. Las islas son muy diferentes entre sí. Algunas son montañosas, mientras que otras cuentan con playas de arena fina o rocosos acantilados. A excepción de la estación lluviosa (de julio a septiembre), Raja Ampat constituye el destino perfecto para los buceadores. Visítelo entre noviembre y abril para disfrutar de la máxima visibilidad bajo el agua. Los meses secos, entre noviembre y marzo, son el momento ideal para gozar de la naturaleza o realizar avistamientos de aves. Es posible reservar un viaje a partir de junio, pero en esta época del año es posible que llueva mucho, algo que puede dificultar sobremanera las excursiones. Resulta aconsejable explorar el país con guías locales experimentados. Velarán por su seguridad, le explicarán detalles acerca de la fauna y flora autóctonas y le brindarán la posibilidad de realizar algunos avistamientos muy especiales y únicos.

 

De camino a Raja Ampat

La ubicación de Raja Ampat, situado justo al sur del ecuador, su clima tropical y las densas junglas son las razones que explican por qué aquí las aves se sienten como en casa. La última edición de 2014 de The Birds of New Guinea, de Pratt y Beehler, constituye un libro ideal que le permitirá saber más acerca de la observación de aves en la región y que además despertará sus ansias de viajar. Esta biblia de las aves le explica qué especies puede ver en Raja Ampat y le permite hacerse una idea de por qué los ornitólogos y los fotógrafos de naturaleza más entusiastas acuden en masa a Papúa Occidental.

En estas islas se han documentado más de 250 especies de aves y muchos ornitólogos eligen Raja Ampat como el destino al que hay que acudir al menos una vez en la vida para avistar cuantas más aves del paraíso sea posible durante un mismo viaje. Hace más de un siglo, el naturalista Alfred Russel Wallace, considerado como el segundo padre de la teoría de la evolución junto con Charles Darwin, afirmó que eran los seres con plumas más fantásticos y extraordinarios de nuestro planeta. Según sus palabras, “parece que la naturaleza ha tomado todas las precauciones posibles para que sus más preciados tesoros no pierdan su valor, evitando que se puedan conseguir demasiado fácilmente”. Un siglo más tarde, sus palabras no han perdido sentido, puesto que encontrar aves del paraíso requiere una buena forma física, profundos conocimientos, un equipo de primer nivel y una infinita paciencia.

 

El cielo en la tierra

En general, para los ornitólogos y los amantes de la naturaleza, la avifauna de Raja Ampat puede dividirse en dos grupos. El primer grupo está compuesto por aves que son bastante grandes, están presentes casi por todas partes y son fáciles de avistar. El segundo grupo está compuesto por aves tímidas y que se esconden en la jungla, pero el esfuerzo realizado para avistarlas vale la pena.

Entre este último grupo se incluyen el ave del paraíso de Wilson (Cicinnurus o Diphyllodes respublica) y el ave del paraíso roja (Cenderawasih o Paradisaea rubra). Estas aves constituyen las dos principales razones por las que muchos amantes de la naturaleza visitan Raja Ampat. Quienes sean lo suficientemente afortunados como para avistar estas aves del paraíso en las islas de Batanta y Waigeo, recordarán ese momento durante el resto de sus vidas. Sin embargo, avistar el ave del paraíso de Wilson resulta especialmente difícil porque es tan bella como poco común. Es como si la naturaleza hubiera entrado en una fase surrealista y comenzado a mezclar colores y formas para asegurarse de que esta ave hiciera honor a su nombre. El plumaje de los machos resplandece gracias a sus fantásticos colores verdes, amarillos y azules, y las elegantes plumas de su cola forman una espectacular espiral. Esta ave se hizo famosa gracias al documental de naturaleza de David Attenborough, emitido por la BBC, quien filmó por primera vez a esta ave del paraíso única. El talégalo de la Waigeo (Aepypodius bruijnii) y el pitohuí de Raja Ampat (Pitohui cerviniventris) solamente pueden encontrarse en Batanta y Waigeo.

Pero cualquiera que viaje a Papúa Occidental, un verdadero paraíso ornitológico, se verá recompensado con avistamientos de muchas otras aves maravillosas. La paloma coronada occidental (Goura cristata) no solamente es una de las aves más grandes de la familia de las palomas sino que, gracias a su majestuosa apariencia, también es una de las más impresionantes. Muchos ornitólogos ansían avistar el singular cuervo cabecipardo (Corvus fuscicapillus), un miembro especialmente singular y misterioso de la familia de los cuervos. Quizá tenga la suerte de ver al suimanga negro (Leptocoma sericea), al alción torotoro (Syma torotoro) o al loro eclecto (Eclectus roratus).


Sorong, origen y destino

Sorong constituye el punto de llegada y de salida para la mayoría de las personas que viajan a Raja Ampat. La ciudad ofrece múltiples maneras de pasar el tiempo hasta que tenga que partir hacia su siguiente destino. Si se desea hacer una excursión de un día, las selvas tropicales de las tierras bajas que la rodean son fácilmente accesibles, lo que permite hacerse una idea de la belleza y singularidad de la biodiversidad de esta región. Especies como el alción colilargo ninfa, atrae miradas de admiración gracias a su espectacular plumaje iridiscente y su cola de 30 cm; también podrá avistar el talégalo de Cuvier, el lori negro, así como muchas otras aves extraordinarias que causan una perdurable impresión, incluso en los ornitólogos más viajados. Pero lo que resulta más fascinante de Sorong es que es posible avistar siete aves del paraíso diferentes a las afueras de la ciudad: el ave del paraíso goliazul (Ptiloris magnificus), el ave del paraíso magnífica (Cicinnurus magnificus), el ave del paraíso real (Cicinnurus regius), el ave del paraíso filamentosa (Seleucidis melanoleucus), el ave del paraíso esmeralda chica (Paradisaea minor), el ave del paraíso negra (Manucodia ater) y el ave del paraíso trompetera (Phonygammus keraudrenii).

¿Ha vuelto de una excursión y desea degustar algo de auténtico y delicioso marisco? Diríjase entonces al “muro de Berlín”, un largo rompeolas muy popular entre los jóvenes locales salpicado de puestos que sirven comida sencilla y sabrosa en una atmósfera festiva. Una visita a la pagoda budista de Sapta Ratna constituye una forma muy adecuada de comenzar o finalizar una visita a Raja Ampat. Cuando hace buen tiempo, vale la pena visitar el templo a última hora de la tarde para disfrutar de unas impresionantes vistas y de unas fantásticas puestas de sol. ¡Un viaje verdaderamente único e inolvidable!

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